Las arañas vasculares son venas dilatadas muy finas, de un diámetro máximo de 1 mm, que discurren por la superficie de la piel y están limitadas a una zona concreta. Desde el punto de vista médico, pertenecen a las varices y, por lo tanto, son una enfermedad, aunque a la mayoría de nosotros solo nos molesten desde el punto de vista estético. Son visibles a simple vista y suelen aparecer como líneas rojizas y azuladas en forma de ramas que brillan a través de la piel. Las arañas vasculares aparecen principalmente en las piernas. Afectan por igual a hombres y mujeres. Su nombre se debe a su aspecto: con su típico patrón ramificado, se asemejan a las ramas de abedul que antiguamente se ataban para hacer escobas, de ahí el nombre de «arañas vasculares».
¿Las arañas vasculares causan molestias?
La mayoría de las arañas vasculares no causan molestias a quienes las padecen. Sin embargo, es frecuente que se produzcan dolores ardientes, sensación de presión o calor, o hinchazón en la zona de las arañas vasculares. A día de hoy, aún no se ha aclarado si las arañas vasculares pueden provocar la formación de varices más grandes y, por lo tanto, relevantes.
Remedios caseros dudosos contra las arañas vasculares
El deseo de ser atractivo es tan antiguo como la propia humanidad. Por eso, desde muy temprano se ha intentado combatir estas molestas dilataciones vasculares. Una de las formas de hacerlo era mediante el uso de verduras:
Los tomates verdes o las patatas germinadas contienen solanina, un alcaloide tóxico que no debe consumirse. Se dice que la aplicación externa durante varias semanas en las zonas afectadas hace que las arañas vasculares sean menos visibles. Sin embargo, esto no está demostrado en absoluto.
También se dice que sustancias naturales como el vinagre de manzana, el aceite de ajo, limón o pino mugo, el extracto de abeto, el ungüento de árnica o caléndula estimulan la circulación sanguínea. Aplicadas varias veces al día durante algunas semanas sobre las zonas afectadas, favorecen el drenaje de la sangre de las arañas vasculares. De este modo, las venas pueden difuminarse ligeramente. También se atribuye un efecto similar al salmón, el aguacate, el ginkgo biloba, las bayas de goji, el ajo, el jengibre y el té de trigo sarraceno o de centeno.
¿Es nuestra alimentación un remedio eficaz contra las arañas vasculares?
La vitamina C, el zinc y los llamados flavonoides fortalecen supuestamente las paredes y las válvulas venosas. La vitamina C se encuentra en abundancia, por ejemplo, en la acerola, los escaramujos, la ortiga, la grosella negra o el pimiento. Los mariscos, las vísceras, la carne, las legumbres, los productos lácteos y los huevos son buenas fuentes de zinc. Los flavonoides se encuentran, entre otros, en las flores de árnica, las hojas de abedul, la hierba de trigo sarraceno, las flores de saúco, las flores de manzanilla, los conos de lúpulo o incluso en el chocolate negro.
Sin embargo, no se ha demostrado que un mayor consumo de estos nutrientes tenga un efecto sobre la aparición y el tratamiento de las arañas vasculares.
Las sanguijuelas como remedio «diferente» contra las arañas vasculares
En la terapia con sanguijuelas, estas se colocan sobre la piel cerca de las arañas vasculares. Al chupar sangre, liberan sustancias anticoagulantes y antiinflamatorias que, supuestamente, hacen que las venas se vean más pálidas. Las sanguijuelas se caen solas al cabo de unos treinta minutos. Lamentablemente, este tipo de terapia no tiene un efecto duradero. Al poco tiempo, las venas se vuelven a llenar de sangre y las arañas vasculares vuelven a ser visibles.
¿Cuáles son los remedios potencialmente eficaces contra las arañas vasculares?
En estudios realizados, el principio activo aescina, procedente del castaño de Indias, ha demostrado estabilizar las paredes venosas de algunos pacientes, reduciendo así la filtración de líquido al tejido. Esto también puede tener un efecto preventivo contra la retención de líquidos (los llamados edemas). Se ha observado un efecto similar con el extracto de hojas de vid roja. Ambos preparados se pueden adquirir sin receta médica, tanto en forma de pomadas como de comprimidos.
Se dice que el consumo diario de albahaca, debido a su alto contenido en vitamina K, ayuda a reducir las arañas vasculares. El efecto se ha probado en la Universidad de Maastricht y se dice que se nota al cabo de unas seis semanas.
No es posible predecir si los principios activos aquí descritos surtirán efecto en cada persona, solo puede determinarse probándolos.
Además, los chorros de agua fría después de la ducha durante unos 5 minutos por pierna favorecen el tono de la pared venosa y pueden reducir las arañas vasculares.
El uso regular de medias de compresión también puede contrarrestar el empeoramiento de las arañas vasculares.
¿Y cuál es realmente un remedio eficaz contra las arañas vasculares?
La inyección de polidocanol en las arañas vasculares ha demostrado su eficacia y se ha probado médicamente. Se trata de una solución alcohólica que, tras su inyección en la araña vascular, irrita la pared venosa y, mediante una reacción inflamatoria, provoca la contracción de la vena dilatada y, con ello, la desaparición de la araña vascular en varias semanas. En determinados casos de arañas vasculares, también se puede intentar una aplicación láser transdérmica. También se han descrito buenos resultados con la aplicación de calor mediante una sonda de alta frecuencia para quemar las arañas vasculares.
Las arañas vasculares a veces son solo la «punta del iceberg»
Sin embargo, siempre se debe comprobar si detrás de las arañas vasculares no se esconde una variz más profunda y extensa, que no es visible desde el exterior y que es la verdadera raíz del mal. Las arañas vasculares son entonces solo la «punta del iceberg».
Una ecografía indolora realizada por un especialista en venas (flebólogo) permite aclarar rápidamente la situación y es recomendable en todos los casos de formación de arañas vasculares.
